Todor Zhivkov

 

La ayuda de la URSS a Afganistán cierra el paso a la agresión

 

 


Redactado:  Estos extractos formaron parte de su intervención en el Pleno del Consejo Nacional del Frente Patriótico de la RPB, en Sofía, 11 de febrero de 1980.
Fuente de esta traducción: Agencia de Prensa Novosti, La verdad sobre Afganistán: Documentos, hechos, testimonios (Moscú, 1980),  págs. 175-177.
Edición en marxists.org: marzo 2026.


 

 

 

El imperialismo y los reaccionarios, con la activa participación de la CIA, preparaban, armaban e introducían metódicamente en Afganistán a miles y miles de bandidos con la misión de derrocar el poder legítimo establecido en abril de 1978 por la revolución democrática y antifeudal. No pueden avenirse a la idea de que el pueblo afgano haya emprendido el nuevo camino de hondas transformaciones para eliminar el atraso multisecular. Una seria amenaza pende sobre los logros de la Revolución de Abril. El pueblo afgano, el Gobierno de la República Democrática de Afganistán, para salvaguardar su poder y sus conquistas, se dirigieron reitera- das veces a la URSS pidiendo ayuda, incluida la militar, para combatir a los agresores.

¿Cómo iba la Unión Soviética a desoír la solicitud del Gobierno legítimo del Afganistán vecino, país soberano y amigo, en momentos tan decisivos para sus destinos, en que la agresión a este país había adquirido magnitudes que amenazaban su existencia? Se trataba de cumplir una obligación internacional contraída con el Tratado de amistad, buena vecindad y colaboración entre la URSS y la República Democrática de Afganistán, de ayudar al poder po-pular de este país a cortar la exportación de la contrarrevolución e impedir que un país amigo se convirtiese en Estado hostil a la Union Soviética, en plaza de armas para acciones antisoviéticas.

La Unión Soviética cumplid sus obligaciones contractuales en plena correspondencia con las normas del derecho internacional y con la Carta de la ONU.

Para apreciar por completo la enorme importancia internacional de la ayuda soviética a Afganistán, se requiere tener presente que ya entonces, los EE.UU. se habían encarrilado por el camino de una nueva carrera armamentista, agudizaban la situación internacional, que bajo la presión enérgica y sin contemplaciones de los EE.UU., algunos países de Europa Occidental, miembros de la OTAN, accedieron a instalar en sus territorios misiles de mediano radio de acción, enfilados contra la URSS y otros países socialistas, que la alianza contrarrevolucionaria del imperialismo y el hegemonismo chino adquiría rasgos cada vez más siniestros, que en dirección a la zona occidental del Océano Indico y el golfo Persico avanzaban nuevas y nuevas flotillas de guerra norteamericanas y que la amenaza de intervención armada era cada vez más evidente.

Así es la cuestión sobre la ayuda militar soviética a Afganistán, la cual no es agresión, sino una medida para atajar la agresión; no es una medida para exportar la revolución, sino para detener la exportación de la contrarrevolución; no es un acto para agravar la situación internacional, sino son acciones para impedir acontecimientos insoslayables que podrían acarrear graves consecuencias para la paz no solo en esta zona geográfica, sino en el mundo entero.

La República Popular de Bulgaria aprueba la decisión adoptada por el Gobierno popular de Afganistán, de salvaguardar la independencia y la vía democrática del país, su política exterior pacífica, su voluntad de fomentar la amistad y la cooperación con los países socialistas, con todas las fuerzas pacíficas del mundo, así como la participación de Afganistán en el Movimiento de Países No Alineados. El pueblo búlgaro está convencido de que la justa causa del pueblo afgano triunfará.

La República Popular de Bulgaria aprueba totalmente la ayuda prestada por la Unión Soviética a Afganistán.

 

De la intervención en el Pleno del Consejo Nacional del Frente Patriótico de la RPB, en Sofía, 11 de febrero de 1980.